miércoles, octubre 28, 2015

En el día de muertos.


 
El día de muertos te espero, dejaré en el altar tus chocolates,
Dormiré frente a él abrazando tu almohada,
Pensando que eres tú.
 
También limpiaré tu tumba,
Con todas las lágrimas que reservé,
Será un flujo caudaloso como el Río Bravo.
 
Y lloraré por los otros muertos,
Los anónimos que flotaron en el canal Rhode y el Río Grande.
Víctimas de la circunstancia.
 
Y pondré un altar por San Fernando, fosa común de Tamaulipas,
Porque no sabemos cuántos muertos son aún
(Ni cuantos serán)
 
En día de muertos te espero, pondré un altar en mi cama,
Esperando tu abrazo de madrugada,
Recordándote más que de costumbre.
 
Porque el día de muertos es mi San Valentín,
Y reemplazo a Cupido con una Catrina
Y los corazones con calaveritas de azúcar.
 
Llenaré de flores amarillas y moradas mi casa,
A ti nunca te gustaron las flores, sólo el chocolate,
Haré un altar de Hershey’s.
 
En el día de muertos veré tus fotos,
Y las de mi abuela Emilia, y las del abuelo Goyo.
Pensaré que ese día, no estaré tan solo.
 
En el día de muertos lloro de alegría,
Porque están conmigo mis bien amados fantasmas
Y comparto con ellos la comida.
 
En el día de muertos veré grabados de Posada,
Caminaré buscando dulces típicos y papel picado,
Y sabré que estás a mi lado.
 
Pondré un altar en mi casa, es el día de muertos,
Porque no sean olvidados mis seres amados,
Porque no te olvido...
.
(Este texto se armó de "tuits" de una #Monoficción, sigue en twitter a Revista Monociclo para saber de que va esta dinámica)

lunes, junio 22, 2015

Fotografía.







Siempre digo que es insomnio o la lluvia.

Pero hoy es una fotografía.

Un pasado que no es del todo mío.

Un rosto sereno que nunca envejecerá.

A veces busco esas imágenes porque aún duelen.

Tengo miedo de olvidarte.

Busco en la imagen esa nariz que querías operarte.

O ese tatuaje en tu brazo que nunca terminaste.

Y al verlo todo ahí, sé que fuiste real.

Lo que no recuerdo a ciencia cierta

Son todas las noches, cada amanecer que nos descubrió juntos.

Quisiera haberlo grabado todo, segundo a segundo.

Hasta nuestras peleas.

Quisiera tener la cuenta exacta, con el tiempo cronometrado,

Reproducirlo hasta la locura en un proyector de 8 milímetros.

No puedo recordar cada instante, supongo que son muchos.

Sé que fueron más que días y semanas.

Lo sé porque los años se acumulan bajo mis parpados.

Pero nunca es suficiente.

Por eso busqué tu foto, para recordarte.

Para llorar por ti.

Por eso busqué tu foto, para verte en esa juventud eterna.

Yo aquí sigo, extrañándote a veces… en el insomnio, cuando llueve.