miércoles, abril 21, 2010

jueves, abril 08, 2010

Cartón censurado por La Jornada

NOTA: GENERALMENTE NO HAGO ESTO, PERO ES NECESARIO TOMAR CONCIENCIA DE LA REALIDAD DE ESTE PAÍS. ESTO CIRCULA POR LAS REDES SOCIALES DESDE EL 24 DE MARZO DE 2010. HERNÁNDEZ ES UNO DE LOS MONEROS MÁS POLÍTICAMENTE COMPROMETIDOS CON LA INFORMACIÓN. DEJO LA SIGUIENTE IMAGEN A SU CRITERIO Y PARA SU REFLEXIÓN.



TAMBIÉN ACLARO QUE AUNQUE FUI A LA PAGINA DEL MENCIONADO HERNÁNDEZ NO ENCONTRE ESTE SUSODICHO CARTÓN EN ELLA. AUNQUE VALE LA PENA VISITARLA, HAZ CLICK AQUI.
(INDEPENDIENTEMENTE DE LA AUTORIA, LA REALIDAD VISTA EN ÚLTIMOS TIEMPOS NO DEJA ESPACIO PARA DUDAS)
NOTA: LA REVISTA EL CHAMUCHO Sí PUBLICÓ EL CARTÓN.... ESOS SON WEVOS!!!

sábado, abril 03, 2010

El personaje.




Estoy en una etapa realmente extraña en mi vida.
Bueno, generalmente salgo de una etapa rara, para pasar a otra igualmente extraña aunque diametralmente opuesta a la previa.
Hay muchos motivos hoy para sentirme completo en ciertos ámbitos (laboral, social), en otros siento que estoy en el camino correcto (económico, familiar), hay otros en los que se que he flaqueado y que esta completamente en mis manos retomar el camino (espiritual, salud).
Pero existe un rol en particular en el que me siento hueco, vacío.
Y es que en cuestión sentimental, simplemente estoy negado. Creo que ese personaje de (parafraseando a Ka!) “joven ejecutivo con deseos de superación” me esta pasando la factura.
El personaje que cree en los casi cinco años viviendo en Reynoranch (y del que rara vez me deshago) es el típico joven en sus veintes, profesional, posgraduado, bilingüe, ambicioso; con deseos de escalar un peldaño más; es también el personaje solitario que huye de todo compromiso sentimental. El estereotipo de hombre de familia con casa (de interés social o hipoteca), vagoneta para que viajen una flamante esposa también en sus veintes, igualmente profesional y ambiciosa y un junior a una nena orgullo de sus padres fue es una imagen que rechazo, incluso aborrezco (disculpen la falta de sensibilidad, pero es cierto).
Y el amor libre, sin ataduras, sin consecuencias no pierde aun su encanto, pero la última vez realmente este personaje saló muy mal parado.
Hace un año que G salió de su vida de la forma más repentina e inesperada (aunque, viniendo de G podría ser la única forma posible). Por un lado tiene plena conciencia que era el paso natural a la nada que se veía en el futuro compartido. Por otro, al despertar sólo todo, todo lo que él hace, es simplemente inútil. No hay con quien compartir lo bueno, lo malo, los sueños, los proyectos. Y como un niño que este año cumple treinta deja que las cosas solo pasen, y no piensa ni en invertir, ni en ahorrar, ni en las cuentas por pagar, todo simplemente pasa. Y un día es igual al anterior.
Y aunque el cuervo posado en el dintel del puerta diga “Nunca más”, en ocasiones extrañar es inevitable.
Ahora bien, de repente una persona realmente interesante entra en su vida y se siente tan incompetente para acercarse a ella, hablarle de futuros compartidos, porque simplemente no puede, ya no sabe como hacerlo, porque con las Ls y las Gs y las otras, nunca hubo necesidad de hacerlo.
Y rehuye además de aquella amiga que repentinamente ya no lo mira como un “tú”, sino como un “nos” (quizás porque esa amiga anticipó que el juego incluirá anillo, casa, coche y fines de semana con sus padres). Y paso de ser amiga con la que se puede pasarla bien a mujer de cacería (¡¡Por Dios!! ¡¡Que este personaje es del tamaño de un oso!! ¿Dónde diablos se oculta de las balas en este desierto??)
Quizás lo más estupido de este personaje es que cuando alguien más (no la persona que ya se fue, no la chica que ronda por la mente) demuestra cierto interés digamos “romántico” en él, simplemente no esta interesado: no es la persona que ya te partió su balance emocional, no es la persona que le interesa, no existe nada, absolutamente que le haga decir “vámonos por aquí” (y que conste que podría haber una amistad, intereses en común, buenos momentos compartidos), pero simplemente no hay click.
Lo único que lo salva es que es un personaje, el verdadero yo ni se inmuta (Gracias ostracismo).

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Después de compartir un poco la histeria, les comento de mi nuevo artículo en la revista, esta vez es sobre una de mis películas favoritas: Grandes Esperanzas.