lunes, marzo 31, 2008

Bacanal No.3. (Crónica desde el costado derecho)

Ilustraciones de Martin Acevedo

Entonces, si la invitación estaba… ¿por que no? Solo desperezarte y anda, camina… asiste y participa en esto. ¿Es un evento de pintores? ¿Qué hacer ahí? He ahí la cuestión.

Como referencia, Jerritz me invitó al Café Tango y me presentó a Martín… quien a su vez, nos comento sus ideas y proyectos y lanzo la invitación y solo acudí a la tercera llamada… Estoy sentado solo en una mesa, en frente de mi lap top… en medio de la magra concurrencia… escuchando a Gothan Project. Esperando.

No se aun que expectativas tengo de esto. (La sangría es muy buena). Los detalles finales y me siento un tanto nervioso…

Al presentarme con los asistentes preguntaban que si era músico, o pintor… no solo soy un suspirante a escritor respondía sin más ni más.

Las introducciones son siempre tediosas. Sobre el “escenario” los modelos toman su pose y sostienen un cartel imperceptible desde mi ubicación. Son objeto de las miradas, son inspiración y arte en su semidesnudez.

Aprecio la velocidad en los trazos de Martín, quien es causante del encuentro. Disfruta el chill out, disfruta trazar con su carbón.

Ella y él sostienen el cartel, son imagen, Adán y Eva, padres originales de la creación, del arte. Ella sonríe, el mantiene una expresión seria.

Cambio, ahora se sostiene espalda con espalda. Y desde mi lugar se ve el sol, el sol que descansa en el universo de collares que cuelgan del cuello de ella, ahora frente a mí, y las cuentas de colores tienen vida en su pecho, sobre la desnudez de su torso. Me percato que en su mano las cuentas de las pulseras se olvidaron de la ley de gravedad y han encontrado su centro, y rotan, el universo rota en la muñeca de una mujer.

El tiempo es implacable, ella sale…

Él sostiene la daga… es el héroe de una batalla que aun derrumbado se niega a ser vencido, me recuerda a alguna estatua, solo que sabes que a pesar de su inmovilidad esta vivo, es imposible pasar por alto su respiración. Su mirada se pierde en el horizonte del cielo de madera es San Jorge a punto de matar el dragón… un Hércules de rizos dorados que esta por derrotar a la hidra…

Y aquí estamos piratas y pintores cobijados por la privacidad de las cortinas.
Ahora él sostiene la botella recostado en la cama y esta en esa modorra etílica a la que nos decepción nos arrastra en ocasiones.

No puedo dejar de contemplar a la concurrencia. La mira es el lente de la cámara que captura y guarda la imagen que se procesa por la mano.

Al fondo veo la luna de la maternidad bajo el sol de la pampa…

Dormido ahora reposan las letras entre sus piernas. Suave como los acordes de emanan del sax. Su respiración es perfecta sincronía con los beats y ensoñación y poesía. Su antebrazo es aprisionado por Neruda. (Necesito mas sangria)

PAUSA: -Show cómico, mágico filosófico. – Carlos Plaza. Bienvenido a celebres ocultos… captura mis sentidos, aturde y absorbe -

Hay un brazalete plateado a si siniestra, es una mariposa formada de espirales, es un símbolo de feminidad, es Jazz de fondo. (Que delicia, empanadas argentinas, capullo de alelí). Los trazos de su espalda, de sus curvas, de la carne, que hermosa es la espalda de Nora.

Nuevamente me revela su espalda y en sus hombros la tortura de tirantes, que el brasier es aun un instrumento de dominio sobre el genero femenino. (Antonio Carlos Jobim de fondo – Garota do Ipanema- y tu espalda es celestial)

Junto a la luna preñada y el sol pampero una bella bonaerense se disfruta la armonía del bossa nova, y mueve sus hombros y no pierde detalle de la audiencia, mientras Nora, ella, Eva, se prepara a cambiar, pues el tiempo sigue.

Se direcciona a La Meca y se inclina a rezar, sin ayatolá ni mezquina… solo samba y trazos, y miradas. Envía a sus plegarias a un absoluto, solo que ella, infiel, no se cubre y deja su cabello suelto… y sostiene un ruego callado, inaudible al espectador que tiene a escasos pasos…

Él invade su espacio, y la toma por las manos, y juntos, emulando la flor de loto, cierran sus ojos meditabundos… y un flash insolente interrumpe mi concentración… Él, su espalda blanca, su espalda fuerte, su espalda es una espalda diferente. Hay en ella una nota de su columna, una nota de fragilidad, una nota de abandono, una nota que nos recuerda que él y ella son la perfecta comunión, son la armonía del mundo, son amor y revancha, y pasión y tedio, y ellos somos nosotros. Somos todos, somos la necesidad del otro (¡Benedetti! Debo desempolvar mi librero)

Una cama se divisa en este escenario. Son un matrimonio después de la jornada, ella se apoya en el regazo de Damián, de Adán, de Eros… pero es la noche de un día de labores, y solo miran de frente, al destino, al futuro, a la rutina, la rutina es un mal posmoderno, es la muerte del romance. Solo miran de frente al muro, los espectadores con sus lápices no existen… es quizás el televisor, el noticiario, es el tedio. Es ella frente al abandono compartido.

Aquí una pausa, por respeto a una mente exquisita no transcribiré el soliloquio del maestro Plaza.

Maternidad expuesta, es la luna que nos muestra a su ser interno, a su fruto, su futuro, fin y motivo. Si me dejo seducir por sus hombros, diré que aun es una niña. Las palabras sobran ante la belleza pura.

Aquella que espera se sienta al borde de la cama mientras lee, sostiene con una mano el libro, con la otra su vientre. Y los cuentos, las poesías nutren un alma nueva. Y la guitarra y la voz Jorge Drexler arrulla al fruto y acaricia a la madre-tierra.

Ya es tiempo de reposo, de sosiego, ella se recuesta de costado, la auto contemplación de su cuerpo que crece que cambia que late con fuerza ansioso de pisar el mundo, ella piensa solo en el, en el producto de su carne, en su hijo, que viene. Y su mirada el anhelo de bendiciones para quien esta en camino.

(“Que bueno, que bueno” el dueto de Jorge Drexler con Paul, el vocalista de Jarabe de Palo… es el séptimo cielo)

Hay una sonrisa en el rostro, una mirada de frente, fuerza en sus plantas y voluntad en sus manos. Hay motivos para despertar mañana. Una silla que interrumpe la contemplación absorta de ti.

Soy un espectador lejano y distante de este conjunto de emociones…

La invitación fue aceptada en buena hora… No me preguntes de que hablo, mejor es conocerlo.

domingo, marzo 23, 2008

Mis mentiras... (take a look to the other side Aeromusa)

Estaba leyendo a Aeromusa… y además de sentirme identificado, me recuerda lo que es despertar…

Despierta con el ruido de autos sobre la avenida, en un Hotel de paso, desnudo y aturdido la busca a tientas… pero a su tacto solo haya vacío.

¿Y si acaso escapo entre las sombras del sueño que algunos hombres sienten después de gozar de la carne de una mujer?

Creyéndose cazador, resulto presa ante la eminente huida de su compañera de cama.

Y regresa al mundo un poco menos humano, un tanto abandonado… pero la hombría no admite dolor, no hay sentimientos. Nunca admitir que la partida sin despedidas te puede devastar.

A final de cuentas, todo es mentira.