jueves, noviembre 22, 2007

Se aceptan ideas...

Estamos atravesando por una etapa de carecía de ideas, falta de creatividad o simple hueva mundana del “after work”.
Y es que cuando parte del equilibrio se recupera, te sientes mejor... y la necesidad de escribir se esfuma por arte de magia.

Y no mi querido Ka, no es necesario que me des la bienvenida al capitalismo porque llevo inmerso en el desde que tengo uso de razón, el espíritu pequeño burgués esta en el código genético innegablemente.

El punto es que estoy flojeando de lo lindo y mi cacahuate no da una idea coherente.

Por lo que hoy, me limitare a darles, queridos lectores si me lo permite, las siguientes notas:

1.- ¿Saben quienes fueron las “Poquianchis”? ¿No? En la década de los sesentas fueron encarceladas por los cargos de homicidio en primer grado, homicidio por irresponsabilidad, privación ilegal de la libertada, maltrato; posesión y portación de armas de fuego; amenazas, corrupción de menores, lenocinio, privación de ingresos a un tercero, dolo, ocupación ilegal de una propiedad incautada, violación a las leyes de inhumación, ocultación de bienes y violación a leyes de transito federales y estatales. ¿Por qué? Si quieren saberlo, les recomiendo la novela del maestro del humor negro en México…

Las muertas (Jorge Ibargüengoitia). La edición de Booket (Planeta) es muy económica y se encuentra en toda Latinoamérica y España. Ahora que lo personal me gusta más la presentación de Joaquín Mortiz (Editora que originalmente publicó a este autor y que actualmente forma parte de Grupo Planeta - ¡Joder!).


2.- ¿Qué en Reynosa no hay Rock? ¿Qué aquí el talento se va en corridos y norteñas? Visiten los viernes en la Aztlan el “Free Space” de la calle 14. Es un local pequeño en un segundo piso, con un par de mesas de billar, futbolito y rocola decente… el ambiente es 100% roquero, la flota es a toda madre, y la banda que toca la arma en serio… se llama Kuanghuai y si bien en el escenario tocan covers de rock latino, metal, y hasta cumbia, su onda es más psicodélica…



Lo mejor es el after party, que se arma en una onda acá más de cuates y que mejor que la compañía de buen Jerrytz (
) y los chavos de Kuanghuai… un buen porro y chelas…

Por cierto el Jerrytz va a cambiar de aires en la blogsfera y muy pronto les estaré pasando el link de su nuevo site.

3.- Señoras y señores, les presento uno de los alimentos producto de la postmodernidad que entra con honores a las lista del Mike de los seudoalimentos más asquerosos del planeta, con ustedes:



Sopa de tomate Campbell’s








Nos leemos pronto.


lunes, noviembre 05, 2007

Down Mexico - Imagina

Imagina que eres joven, tu padre es un “all american man”, tu madre una abnegada mujer mexicana.

Vives una vida ordinaria en un suburbio texano, pero cada fin de semana puedes cruzar la frontera sur, embriagarte hasta quedar en condición de bulto. Conseguir drogas fácilmente y que con la mesada que da papá eres el rey de fiesta con solo cruzar un puente a otro país que no te es del todo ajeno, pero no sientes tuyo.

Imagina además que tienes el porte del padre: alto, rubio, fornido, bien parecido, heredaste además sus ojos verdes. No solo eso, puedes llevarte el auto de papá, al sur no tienes problemas para manejar, un par de billetes y solucionas cualquier infracción de transito.

Buen porte, auto nuevo, dinero suficiente, fiesta y las mujeres llegan solas.

Imagina que una noche de sábado, has tomado demasiado y le has dado varias vueltas en el autostereo a la misma cinta de Metallica. Tus primos mexicanos quieren seguir la parranda en el rancho de un amigo “pesado” -entiendase narco -, solo hay que tomar la carretera federal, a la orilla del canal, no importa que estés drogado, no importa que hayas tomado mucho, no importa que la chica a tu lado sea “hija de familia” y se meterá en problemas en casa por salir a carretera.

No importa porque “If happens down Mexico, stays in Mexico”…

Imagina ahora que el auto de papá es un Mustang nuevo, aun trae el permiso temporal en la defensa frontal. La carretera es solitaria. Aceleras, y escuchas la algarabía en el asiento trasero. Aceleras… no tomas en cuenta que el sistema carretero mexicano es deficiente… Aceleras y la chica a tu lado te pide que disminuyas la velocidad… hay una curva si señalización y no te das cuenta lo cerca que estas del canal.

Imagina una fría oscuridad.




Ahora imagina que esta en una tienda departamental, ya pasaron trece años. Aun eres joven. Estas en el departamento de discos y el dependiente te ha dado la espalda sin más ni más, buscas algo de Pink Floyd, pero nadie parece saber en que sección está “The wall”. Y eso que el departamento de discos de esta cadena es demasiado pequeño.


Aparentemente no has notado que estás a un solo escalón de encontrarlo. Estas prácticamente en frente del anhelado DVD. Pero no puedes llegar ahí, porque estas en una silla de ruedas.


No coordinas el movimiento de tus brazos, ni de tus piernas.


No es que nadie sepa donde esta la película que buscas, es que pocos se detienen a escuchar lo que dices, porque tienes dificultad para hablar y no te entienden.


Imagina además que no llegaste ahí solo, tu madre abnegada necesita hacer sus compras y sabe que a ti te gusta la música y te dejo ahí para que la esperaras. Estas solo, incapaz de moverte, conoces ya la indiferencia de los demás, así que asumes que nuevamente hoy no conseguirás tu película.


Treinta y nueve días en coma después de volcar el auto manejando a exceso de velocidad. Rehabilitación, largos años de tortura y eres prisionero de tu cuerpo. Trece años encadenado a la silla y no sabes si te levantaras algún día. Y encima, la indiferencia del mundo, que solo nota las cicatrices en el cráneo y en el cuello.
Por segunda ocasión intentas llamar la atención del dependiente y él solo presta oídos sordos y pasa de largo. Ves a un sujeto taciturno, que distraído toma un par de discos de The Doors, lo llamas, le preguntas algo que el no entiende y se acerca a ti, le dices que estas buscando “The wall” de Pink Floyd y él lo toma solo con estirar un poco el brazo e intenta dártelo, pero tus manos no pueden sostenerlo, el lo hace por ti, lo coloca a modo que puedas apreciar la portada, y luego lo coloca en tu regazo, y pasan los minutos charlando de la música que escuchan, él escucha más que hablar pero hacia tanto que no hablabas con alguien que lo haces atropellando más las palabras de emoción.


Una chica atractiva alcanza al sujeto con el que platicas.


-Vamonos, se hace tarde- Dice ella.
- Espera, déjame presentar a M, sabe mucho de música- Dice esto mientras le entrega los discos de The Doors a la chica.


Y comienzas a hablar nuevamente, dos desconocidos te prestan atención, la chica atractiva sonríe mientras le dices que solías tocar el piano, pero ella vio el reloj y comenzó la despedida.


Nuevamente quedas solo y en silencio, pero hoy llevas tu película contigo.
A lo lejos escuchas a la chica:


- Es simpático tu amigo, que bien que le prestas atención, mucha gente ignora a los discapacitados ¿de donde lo conoces?
- Lo acabo de conocer aquí…no pensaba hablar con él, pero si hubieras visto la actitud del dependiente… no sé, me molestó.
- Pero bueno, te acercaste.
- Es que de hecho, si M no me habla, yo no me hubiera acercado…
- Pobre, viste que ojos tan lindos, ¿Qué le habrá pasado?


Las voces se alejan, tu madre llega y así vuelves a casa.


Nota Marginal:

Esta historia no es del todo ficticia, fue inspirada del anecdotario. Sin intención de moralizar, podemos reducir esto a una cuestión de causa – efecto.

Podemos ser indiferentes ¿Queremos serlo?

Imagen:

El accidente. Boceto de Frida Kahlo.