jueves, mayo 31, 2007

CUERPOS AJENOS





Las despedidas marcaron el inicio y son siempre final.
Yace nuevamente en su cama, sintiéndose abandonado.
Solo.
Un ardor interno lo consume, la pasión lo consume.
Se retuerce en su cama y frota sobre sus sabanas la humedad de su sexo; la ansiedad de su sexo.
50% Algodón. 50% Poliéster; no es piel.
La frustración lo despierta sudoroso, jadeante, excitado.
Calor, hace calor. Arde.
Su propio sudor le repugna; cuando no hace mucho bebía del sudor ajeno.
No puede más, una ducha.
La erección es tortura.
Una espada desenvainada sin oponente en el duelo.
El agua que cae no apaga las llamas en su interior.
Y acaricia su piel pensando en manos ajenas.
Y toca sus labios pensando en labios ajenos.
Jadeante aprieta con sus dedos sus propios pezones, imaginando dientes ajenos.
No puede contenerse.
Con la diestra sostiene su pene, se aferra. Frenéticamente se masturba. Resopla. Gime.
Más fuerza... fricción. Un efímero orgasmo. El alma se pierde en el semen derramado, la pasión se va tras eyacular.
Después del jabón perfumado, tranquilo frente al espejo, contempla su cuerpo.
Pero lo que ve es solo la mitad de lo que solía ser.
Se sabe solo, se siente solo.
Porque aun se aferra al recuerdo de un pasado de soledades compartidas.
Porque no sabe olvidar.
Porque gasta los días y la vida pensando en aquel cuerpo ajeno.
Imagen:
Vicente Dopico-Lerner
"Narciso frente al espejo"

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Vía e-mail, en horario de labores.


INBOX

From: Amo de la oscuridad
Sent: Monday, May 07, 2007 8:58 PM
To: Perez, Miguel
Subject:

Que onda man... oye define lo que se significa el amor…



SENT ITEMS

From: Perez, Miguel
Sent: Monday, May 07, 2007 8:59 PM
To: Amo de la oscuridad
Subject: RE:

Busca en el diccionario la palabra estupidez... son sinónimos

sábado, mayo 19, 2007

56 posteos y…

¡¡¡Cumplimos un año!!!

Así, sin más ni más…

Por lo tanto:



Noemí, Klept0, Ka!, La Maga, Brendita Glz, Alemar, Jorge Pedro, Ilne, Ozkar, Hamlet, Jair, Sergio, Fercho Glz, Cocodrilisimo, Ermitaña Mujer Canela (Pau), Mucha de la Torre, Paco B, Jorge Alva, Novolatil, Edgar López, Redmon Barry, El Homo Rodans, Anita (Mi osita cariñosita), Ernesto, ciudadana Herzeleid, anngy_falconi, La Flaca (N.e.L), Lolita, Fausto y Diablo Enlatado…


A quienes leen esto sin dejar comentarios y a los amigos que leen mis borradores



Parafraseando a Ceratti:



¡¡¡Gracias… TOTALES!!!

miércoles, mayo 09, 2007

Momento contemplativo.

Cansado de la rutina, abrumado por el aire casi irrespirable del congal, aquel hombre sin fe, tras gastar la noche entre el alcohol y el sexo por tarifa, regresa abatido a su apartamento.
La carga de lo cotidiano, su doble vida como libertino ya no podía soportarla. Un día, la repetición del anterior, cada noche, una anécdota entre alcobas.
Su vida transcurría en un sin sentido, y por su mente cruza una idea que se torna en deseo, en obsesión: cerrar los ojos para no volverlos a abrir.
Al girar la llave en la cerradura, analiza fríamente cual será el arma vengadora. Quizá aquel costoso cuchillo de manufactura alemana, que su hoja de acero inoxidable corte las venas. O tal vez una cóctel bien servido de antidepresivos, con un rebosante vaso de wisky y la generosa ración que cocaína que descansa en la bolsa de su saco de Zegna.
Una ducha para enfriar la cabeza, aclarar las ideas... Xanax y agua caliente escurriendo por el cuerpo ayudaran a pensar las cosas.
En el buró de la alcoba guardaba una reliquia del abuelo, el revolver del viejo, no cualquier arma, una Smith & Wesson, calibre 38, como aquella con la que asesinaron a Lennon: Un elegante mango de madera y martillo oculto.... Un arma elegante, conservar el glamour hasta en la hora de la muerte.
Sale de la ducha y se envuelve en una toalla de blanco algodón egipcio. Sin encender la luz, pues el alba rayaba por el amplio ventanal del séptimo piso, va directo al cajón del buró al lado de su cama. Toma el arma en sus manos. La contempla pensativo, meditabundo: -“¿Será apropiado dispararme en la sien?”
El gatillo es tan tentador... “la ruleta”, un disparo aleatorio, que la surte decida...
Pero la atmósfera ha cambiado, y aparece una sensación confortable en el cuarto, es calido, la pieza brilla con luz propia.
Y algo en la cama capta su atención; con asombro descubre que en aquella reposa un jovenzuelo, su desnudez apenas cubierta por la sabana; dormido, su respiración pausada, rítmica; descansa en posición fetal, con los brazos cruzados al pecho, en su rostro de finas facciones hay una sonrisa apenas dibujada y una indescriptible expresión de calma, de quietud: su rostro expresaba paz, irradiaba paz interior.
Y la serenidad encuentra desprevenido a aquel hombre, espectador estupefacto de tan inusual escena, y al final se regocija de la contemplación de aquel extraño.
No puede, ni quiere apartar la mirada de ser tan hermoso: el intruso duerme tranquilo, feliz... y esa tranquilidad invade su casa y a él mismo.

Sus ojos recorren centímetro a centímetro al chico y de momento descubre en su espalda, plegadas un par de alas...

En un pestañeo, la visión desaparece. Deposita en el cajón del buró el revolver, se acuesta en su cama y piensa: -“Al menos por hoy, la muerte puede esperar”.